He pensado demasiado estos días, cosas como qué hago aquí, qué puedo aportar a las vidas de los demás, qué ha podido pasar para que todo esté tal y como está y no de cualquier otro modo. He pensado hasta quedarme sin apetito y hasta ver pasar las horas de la noche con los ojos abiertos y alguna que otra lágrima. He pensado entre el culo de una cerveza ya caliente y la siguiente recién abierta. También he podido pensar entre algunas caladas de cigarro ¿Y a dónde he llegado? Pues no lo sé, pero me he dado cuenta de cosas, cosas como que nos hacemos mayores, que ya no somos críos ni tenemos las mismas prioridades que hace dos o tres años. Que las grandes amistades, esas en las que somos como hermanos, siguen ahí, pero de un modo diferente. También he visto que no todos son egoístas, que hay gente, poca, que todavía tiene detalles tan tontos como dar los buenos días al levantarse y aunque te despierten, dibujas una sonrisa. Es irónico como todos aquellos que me han dado una mala impresión ahora son gente realmente importante, gente digna de ser amiga, de ser querida.
Quizá hoy me sienta optimista y quizá mañana me sienta la peor mierda pero creo que los problemas son tan grandes como los queramos pintar. Vivimos en una acuarela que nosotros mismos pintamos, a veces con colores, otras de negro.Últimamente he puesto demasiado negro y creo que ha sido un negro innecesario, al fin y al cabo no me corresponde decidir por nadie. Me he encerrado en una celda interna y no he sabido ver lo que había fuera para llegar a esto: Cada uno de nosotros hace lo que puede, ni más ni menos, no hay gente totalmente buena ni rematadamente mala. Somos un mundo distinto, pero ahí está la gracia. ¡Que aburrida sería la vida si todos fuéramos iguales!
Somos modas en las vidas de los demás, permanecemos un tiempo y luego nos vamos o nos echan, pero es ahí donde podemos avanzar y conocer gente. Todos hemos pasado por eso ¿Y qué coño? Ninguno tenemos el cariño asegurado. Lo único que puedo decir que tengo seguro son los pinceles para continuar pintando esa acuarela que llamo vida, vida que pintaré con una cerveza en la mano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario